Desde ‘el Almódóvar de la moda’ y principal impulsor de la Pasarela Cibeles, cuyos trajes se pueden ver en el Museo Manuel Piña de Manzanares, al ilustrador José Manuel Triguero, detrás del Museo y la Feria Internacional del Cómic de El Provencio y de un proyecto único en el mundo que aúna inclusión y Playstation. Talentos que, junto a otros más artesanales, cervantinos o realistas, como el de Antonio López, se reúnen en museos que suponen el complemento perfecto para una escapada enoturística a La Mancha. Toma nota, que esta primavera el plan es venir a la Ruta del Vino de La Mancha a conocer todo su talento.
Lunes, 9 de marzo de 2026.- La Ruta del Vino de La Mancha transcurre en calma entre viñedos, humedales y campos de cereal, pero en esa tranquilidad de los pueblos que descansan al abrigo del mayor viñedo del mundo se forjan talentos que van mucho más allá del vino, su cultura y su industria.
Desde ‘el Almódóvar de la moda’ y principal impulsor de la Pasarela Cibeles, cuyos trajes se pueden ver en el Museo Manuel Piña de Manzanares, al ilustrador José Manuel Triguero, detrás del Museo y la Feria Internacional del Cómic de El Provencio y de un proyecto único en el mundo que aúna inclusión y Playstation. Talentos que, junto a otros más artesanales, cervantinos o realistas, como el de Antonio López, se reúnen en museos que suponen el complemento perfecto para una escapada enoturística a La Mancha. Esta primavera el plan es venir a la Ruta del Vino de La Mancha a conocer su talento. Te contamos la historia de sus protagonistas
Triguero: el ilustrador que ha hecho de El Provencio, la ‘Capital del Cómic’
José Manuel Triguero, dibujante profesional detrás de grandes campañas, es uno de los mejores ejemplos de cómo el talento puede quedarse en el pueblo y alcanzar el éxito internacional. En torno a él, nacen y se desarrollan tres actividades de gran impacto en la economía, la cultura y el desarrollo de esta parada de la Ruta del Vino de La Mancha. La primera es la Feria Internacional del Cómic que, en noviembre, celebrará su 16 edición y siempre logra reunir a lo mejor del sector que, en muchos casos, aprovecha para embellecer con su talento las paredes del pueblo donde desde hace años se puede disfrutar de una magnífica Ruta de Arte Urbano con cerca de 50 murales pintados por artistas que lucen sus obras en ciudades como Londres o Tokio.
La última edición de esta feria, en cuya difusión y comunicación colabora la Ruta del Vino de La Mancha cada año, fue además escenario para otro gran proyecto con el sello del gran Salva Espín, padrino de la feria y reconocido dibujante del sello Marvel, uno de los dibujantes españoles de mayor proyección a nivel mundial. Con su ayuda y la de Triguero, se ha puesto en marcha la segunda actividad que confirma el potencial que se esconde en este rincón manchego: el proyecto Adina Héroes que vincula cómic, diseño e inclusión. Se desarrolla en Las Pedroñeras, en el Provencio, y se trata del primer estudio del mundo con personas con discapacidad intelectual que forman parte de un equipo de arte para el desarrollo de videojuegos que compite en primera línea con los más grandes del sector. Ahora mismo están trabajando, de hecho, en el diseño de personajes para un videojuego que Playstation prevé lanzar las próximas navidades.
El tercer proyecto de Triguero es el Museo del Cómic, un espacio que él mismo dirige y que se ha consolidado como uno de los grandes atractivos turísticos del municipio en el que conocer la historia de España a través del cómic, en un edificio histórico del siglo XVIII en el que se respira el ambiente de una editorial de los años 50. Aquí los amantes del noveno arte se pueden encontrar joyas como publicaciones de finales del siglo XIX, la portada del primer tebeo que salió en 1917 o ejemplares de la Guerra de Cuba entre publicaciones de clásicos como La Codorniz o El Capitán Trueno. Un escenario también para los que llegan hasta esta parada interesados por el mundo del vino, pues aquí podrán aprender que ‘viñeta’ viene en realidad de ‘vino’.
Zunzunegui: el bibliófilo detrás de una de las colecciones cervantinas más valiosas
Pedro Muñoz esconde uno de los legados cervantinos más valiosos de España. Es la Colección Cervantina Zunzunegui, uno de los fondos bibliográficos privados más singulares y enigmáticos vinculados a la figura de Miguel de Cervantes y al universo del Quijote. Formada durante décadas por el bibliófilo Juan José Zunzunegui, esta colección reúne ediciones, documentos y piezas cervantinas cuyo valor trasciende lo bibliográfico para adentrarse en el terreno de la memoria, el coleccionismo y el misterio.
Lejos de los grandes circuitos culturales, esta colección permanece como un secreto custodiado en pleno corazón de La Mancha, lo que la convierte en un enclave inesperado para investigadores, cervantistas y amantes de la literatura que encuentran en esta parada de la Ruta del Vino de La Mancha un lugar donde el legado del autor más universal de la lengua española sigue vivo.
Manuel Piña, ‘el Almodóvar de la moda’. Sus mejores trajes, en Manzanares
Padre del ‘Made in Spain’ y uno de los grandes impulsores de la Pasarela Cibeles, Manuel Piña se ha ganado a pulso el sobrenombre de ‘el Almodóvar de la moda’. Este diseñador de conceptos rompedores que revitalizó la moda española y logró internacionalizarla, allá por los años 70, nació en Manzanares (Ciudad Real) y aquí deseaba tener su templo para la historia. “Me gustaría tener un espacio, un sitio en mi pueblo, para dejar mis trajes, millones de fotos… Yo me conformo con una bodega antigua, no quiero nada más”, declaró.
Hoy esta parada de la Ruta del Vino de La Mancha acoge en la cueva-bodega de la Casa de los Merino, hoy Centro Cultural Ciega de Manzanares, el Museo Manuel Piña. Una casa solariega manchega del siglo XVI, situada en pleno casco histórico, en la que apreciar las raíces manchegas en la obra de Piña a través de los colores, los tejidos y las técnicas textiles. Era todo un maestro de elevar la artesanía y la vanguardia a través del diseño y en los trajes de la exposición, sin duda, el viajero puede apreciarlo.
Desde la ‘mujer bloque’ a la ‘mujer Piña’, pasando por el tratamiento de materiales innovadores como tejidos, el Museo Manuel Piña es un recorrido sorprendente por la historia de la moda que nace en un pueblo de la Ruta del Vino de La Mancha y logró llegar a lo más alto de la industria. Un plan ideal para winelovers y fashionistas.
Maestros queseros de La Mancha: talento que se disfruta desde Australia a Japón
El queso manchego, aparte de ser el mejor maridaje para los vinos que se elaboran en La Mancha podría decirse que, junto a El Quijote, es uno de los mejores embajadores de nuestra tierra.
En la Ruta del Vino de La Mancha son varias las experiencias que se pueden vivir en torno al queso y su elaboración y muchos los maestros queseros que siguen llevando el nombre de La Mancha a los más altos escenarios internacionales. Pago de La Jaraba, por ejemplo, exporta un 33% de su producción y sus quesos, uno de ellos Mejor Queso Manchego del Mundo en los World Cheese Awards 2025-2026, se consumen en países como Noruega, Francia, Portugal, Luxemburgo o Perú. En su finca de Villarrobledo, en Albacete, el viajero puede disfrutar además de una visita a bodega o a su almazara, de una inmersión agroturística, pues ofrecen experiencias en las que además de conocer su quesería, se pueden seguir los pasos de su rebaño de ovejas de raza manchega.
Otros maestros queseros son Finca Valdivieso, que lleva elaborando queso manchego desde 1880. Aquí el viajero puede además de vivir la experiencia agroturística y conocer de cerca su quesería, acercarse a su tienda Queso Valdivieso para hacerse con algunos de los quesos que ya triunfan en mercados internacionales. El 18% de su producción, de hecho, se consume en Australia, japón, Estados Unidos, Francia, Alemania, Suiza e Inglaterra.
La Quesería El Fraile en El Toboso es otro ejemplo de artesanía con ganadería propia de ovejas manchegas, criadas en libertad pastando en tierras de Dulcinea y de cuya leche se elaboran quesos 100% artesanales, curados sobre madera y elaborados con el mimo y la paciencia que marcan la diferencia.
Los Quesos Artesanos Serrano Flores son el reflejo de la calidad y la excelencia manchega cuando se trata del talento del campo. Sus quesos se elaboran de forma artesanal con la esencia de los productos de la tierra en la que pastan las ovejas con cuya leche se hacen. El azafrán, el romero, el aceite de oliva… sabores y aromas que ensalzan este sabor tan manchego que marida a la perfección con cualquiera de los vinos que se elaboran en la Ruta del Vino de La Mancha.
Los artesanos de la alfarería tinajera de Villarrobledo
Hasta 72 hornos llegaron a trabajar en Villarrobledo en los 60, sacando adelante una producción anual de hasta 8.000 tinajas de barro. No es de extrañar pues, que la Alfarería Tinajera sea un tesoro del patrimonio etnológico y cultural de esta localidad albaceteña, principal productora de tinajas de barro para la elaboración y conservación del vino desde hace cinco siglos.
En esta parada de la Ruta del Vino de La Mancha se han hecho las tinajas más grandes del mundo y aún es hoy que algunos artesanos siguen elaborándolas con la misma técnica de las culturas neolíticas. Ejemplares de estos gigantes manchegos, muestra de un talento único en el mundo, pueden verse en el Vaticano, en Japón o, desde 1987, en el Museo de las Culturas Europeas de Berlín, donde se expone una tinaja de hasta 4 metros de altura y 500 arrobas de capacidad (1 arroba equivale a 16 litros).
El éxito internacional de esta artesanía es, en parte, lo que mantiene vivo a algunos talleres que aún comercializan piezas a países como Francia o Italia, cuyas bodegas de tipo más familiar han apostado por la elaboración de sus mejores vinos en tinajas de Villarrobledo, hasta tal punto que en 2023 una bodega italiana consiguió que uno de sus caldos, elaborado en una tinaja de Villarrobledo, fuese reconocido como el mejor vino del mundo.
Para conocer el arte de hacer tinajas conviene visitar el Centro de Interpretación de la Alfarería Tinajera de Villarrobledo, un espacio único, ubicado en un antiguo alfar tinajero que conserva espacios representativos de la arqueología industrial heredados de culturas ancestrales.
Antonio López Torres: embajador artístico del costumbrismo manchego
Uno de los mayores representantes del Realismo en España, Antonio López Torres, tiene su museo en Tomelloso, a pocos metros de la casa donde vivió sus últimos años. Visitarlo es una experiencia única para los amantes del arte con mayúsculas, de la pintura de la luz, del realismo y de La Mancha. El mismo edificio que alberga el museo es una obra de arte de la arquitectura.
La belleza de los cuadros de López Torres lo llevaron a ser nominado a los Premios Príncipe de Asturias de las Bellas Artes en 1984 y a ser recordado en el mundo como un referente en lo que hacía: arte de lo cotidiano, de los paisajes y la sencillez de esta tierra que emana vino por los cuatro costados. López Torres fue el embajador artístico del costumbrismo manchego.
Fuera del museo, el viajero puede visitar además los escenarios que inspiraban y forjaron el talento del artista, como es el caso de las cuevas-bodega de Tomelloso (pintadas por el ‘Maestro del Realismo’ en 1923). Más de 2.200 cuevas horadadas a unos 12 metros de profundidad. Hasta 40 kilómetros de túnel subterráneo alcanzarían las cuevas-bodega si se dispusiesen en fila. Un auténtico Museo del Vino que se puede visitar y en el que se organizan catas (previa reserva).
También en esta parada de la Ruta del Vino de La Mancha se puede disfrutar del arte del mayor de los discípulos de Antonio L. Torres, su sobrino Antonio López, cuya trayectoria internacional pasa por exponer en espacios como la Staempfli Gallery de Nueva York, la parisina Claude Bernard o la Galería Marlborough. A la entrada del Museo Antonio L. Torres se puede disfrutar del arte de este Miembro Honorario de la American Academy of Arts and Letters de Nueva York, pues Carmen dormida y Carmen despierta, dos impresionantes esculturas de la nieta del artista, lucen al aire libre para deleite de cualquier viajero que pase por este punto de la Ruta del Vino de La Mancha.
Los bodegueros: el arte de hacer vino en el mayor viñedo del mundo
Hablar de talento en la Ruta del Vino de La Mancha es también hablar de sus bodegueros. Ellos mantienen en pie el legado ancestral que es el arte de hacer vino en estas tierras manchegas que siguen cultivando la vid en el que hoy puede presumir de ser el mayor viñedo del mundo.
19 bodegas forman parte de la Ruta y ofrecen al viajero la oportunidad de vivir una experiencia en la que aprender de primera mano sobre los procesos de elaboración, catar vinos reconocidos en mercados internacionales o incluso participar de lleno en una vendimia tradicional. Muchos son los que llegan hasta la Ruta del Vino de La Mancha procedentes de distintas partes del mundo interesados en particularidades como el arte de hacer vino en tinajas de barro, técnicas innovadoras de viticultura sostenible o gestión y optimización de los residuos generados en el proceso de elaboración del vino. Talentos bodegueros, reconocidos internacionalmente, que hacen de una experiencia enoturística una visita que va más allá de una mera cata de vinos.






