En Bali, la mañana es sagrada. Es cuando la isla despliega su espiritualidad y su energía más calmada. Sigue esta rutina para experimentar un buen día en Bali desde su vertiente más auténtica y enriquecedora.
Saludo al Sol en la Jungla: Yoga en Ubud
Comienza en el corazón de Bali, Ubud. Muchos estudios y resorts ofrecen sesiones de yoga al aire libre al amanecer. Imagina realizar tu práctica sobre una plataforma con vistas directas a la jungla o a los terrazas de arroz, con el sonido de la naturaleza como única música. El aire fresco y cargado de oxígeno purifica, y los primeros rayos de sol calientan la piel suavemente. Es la forma ideal de alinear cuerpo y mente con el ritmo de la isla.
El Ritual de Gratitud: Las Ofrendas Canang Sari
Al salir, te sumerges en la vida local. A primera hora, las mujeres balinesas preparan y colocan las canang sari, pequeñas ofrendas tejidas con hojas de palma. Contienen flores, arroz, incienso y una gota de agua, como símbolo de gratitud a los espíritus. Ver este colorido mosaico de devoción en cada esquina, templo y entrada es entender la profunda espiritualidad balinesa. Busca un taller matutino para aprender a confeccionar una; es una conexión cultural invaluable.
Energía para el Día: Naturaleza y Sabor
Aprovecha la vitalidad de la mañana para una caminata ligera por los arrocerales de Tegallalang, cuando la luz es sublime para la fotografía y el calor aún no aprieta. Después, recárgate con un desayuno saludable balinés: un bowl de frutas tropicales (mango, papaya, pitaya), yogur de coco y granola, acompañado de un kopi bali (café local) o un té de jengibre. Este combo de espiritualidad, naturaleza y nutrición te prepara para un día pleno en la Isla de los Dioses.



