La riqueza gastronómica de León es impresionante, combinando los productos típicos de la tierra, de sus huertas en verano y de sus bosques en otoño. Con su chacinería ahumada y unas carnes y pescados de río que sin duda sorprenderán. Por su proximidad a galicia, también ha incorporado productos del mar con la calidad y frescura que su vecina comunidad proporciona. Todo un lujo gastronómico que no podemos perdernos.

Gran tradición tiene también en la cocina leonesa los pescados de mar. El bacalao forma parte de esta gastronomía pudiendo degustarlos en comarcas como El Bierzo y la Maragatería y en localidades como Sahagún, Valderas y Mansilla, sin olvidarnos del pulpo, traído desde tierras gallegas por lo arrieros maragatos. Pero si hablamos de pescado no podemos dejar de mencionar las sabrosas truchas. Con más de 3.000 kilómetros de ríos trucheros, la provincia de León es el lugar ideal para disfrutar este preciado manjar en su diferentes maneras de elaborarlo. Fritas o con sopa de ajo por citar solo algunas formas de cocinarlas harán las delicias de los paladares más exigentes.

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También la huerta tiene su protagonismo reflejado en los pimientos asados del Bierzo, los tomates de Mansilla de las Mulas o los puerros de Sahagún. Los montes nos regalan exquisitas castañas en El Bierzo y la micología se ha convertido en un elemento imprescindible en las cocinas y que cada día adquiere más relevancia en los restaurantes de la provincia como bien saben en la Comarca de Babia con las setas de San Jorge. También son destacables las legumbres como las alubias, la lenteja Pardina y el garbanzo Pico Pardal.

Tierra rica en quesos, la provincia ofrece una variada selección donde poder elegir. Quesos de cincho en La Sobarriba y El Payuelo, calostral de vaca en Lillo, de cabra en Valdelateja, amanchegado, de oveja, de vaca o de mezcla en Valencia de Don Juan, Quintana de Rueda, Matallana de Valmadrigal, Mansilla de las Mulas, Valderas y Pola de Gordón; sin olvidarnos del famoso Queso de Valdeón.

Para finalizar nuestro repaso a la gastronomía leonesa no podemos omitir la repostería. Exquisitos postres elaborados con recetas tradicionales que son el complemento perfecto a una suculenta comida. Frisuelos de El Bierzo y Babia, en Astorga las mantecadas y los hojaldres, el chocolate y los merles, dulces elaborados con harina, huevos, azúcar, mantequilla y por supuesto mucho cariño y el secreto del relleno. Destacables son también los Lazos de San Guillermo de Cistierna, la Tarta Tabiana, los Nicanores de Boñar y los Imperiales de La Bañeza.

Y para disfrutar todavía un poco más de los placeres gastronómicos que esta tierra nos regala, nada mejor que regarlos con cualquiera de los caldos que las bodegas pertenecientes a las dos denominaciones de origen, D. O. Bierzo y la D. O. Tierra de León. Después de años elaborando caldos que ya han recogido multitud e premios nacionales e internacionales, ya se han situado entre los más demandados es este país.

En definitiva una cocina en la que la sabiduría popular aprovecha los productos de la tierra para ofrecer al visitante auténticas delicias basadas en la calidad natural de las materias primas.

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