¡República Checa pronto nos volveremos a ver!

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República Checa, Praga plaza-ciudad-vieja
República Checa, Praga plaza de la ciudad vieja

El poder de la literatura y del cine logra hacernos viajar sin movernos de casa. Siéntate, relájate y déjate inspirar por libros y películas que tienen a la República Checa como escenario de su trama.

 

Existen muchas maneras de viajar y todas ellas son enriquecedoras, incluso las que no conllevan desplazamiento físico. No hace tanto tiempo, cuando los medios de transporte no eran tan avanzados y el viaje un privilegio al alcance de pocos, muchas personas lograban su dosis de aventura gracias a los libros y al cine. A través de esas pequeñas ventanas se abría un mundo que les hacía visualizar destinos lejanos y soñar con experiencias emocionantes.

En estos momentos en los que no podemos desplazarnos, puede ser un buen momento para viajar con nuestra imaginación. Buscar historias y lugares mágicos que seguramente imaginarémos tan bellos o más de lo que realmente son. Lo más importante actualmente es quedarse en casa y buscar esos momentos para viajar a lugares con nuestra imaginación.

En este artículo nos vamos de viaje imaginario por la República Checa y sin movernos del sillón. ¡Disfrutad del viaje!

 

República Checa en el Cine

Las ciudades, los castillos y la inmensidad de los paisajes checos son escenarios idóneos para desarrollar todo tipo de tramas, desde las más románticas a las más terroríficas. Películas llenas de emoción, intriga e, incluso adecuadas para niños.

 

Castillos y palacios, escenarios reales

En República Checa se han rodado algunas de las series de televisión y películas más famosas de la historia. Sus castillos y palacios apenas han necesitado retoques para albergar los rodajes de grandes producciones como Amadeus, El ilusionista o Van Helsing, y series como Carnival Row, Fantaghirò y El joven Indiana Jones. En un itinerario de cine no deben faltar las siguientes visitas:

 

  • Castillo Pernštejn. Rodeado de espesos bosques, fue escenario del rodaje de Van Helsing, la película protagonizada por Hugh Jackman.

 

Palacio Arzobispal de Kromeriz

  • Palacio Arzobispal de Kroměříž. En sus paredes resonó el eco de la música de Mozart durante el rodaje de Amadeus, la película dirigida por Miloš Forman. Además, en esta antigua residencia de los obispos de Olomouc se encuentra la segunda pinacoteca más importante del país, con lienzos de Bruegel el Viejo, Van Dyck, y partituras de Mozart, Haydn y Beethoven.

 

  • Castillo Konopiště. La propiedad más querida del archiduque Francisco Fernando de Austria-Este, el heredero del trono del Imperio Austro-Húngaro, fue el escenario de El Ilusionista, una excelente película protagonizada por Edward Norton.

 

Castillo de Frydlant
Castillo de Frydlant
  • Palacio de Frýdlant. Este bonito castillo, que conserva su decoración renacentista original, fue testigo de la primera temporada de las aventuras de Orlando Bloom y Cara Delevingne en la serie Carnival Row.

 

  • Castillo Bouzov. Construido entre los siglos XIII y XIV, esta fortaleza situada en el corazón de los bosques moravos ha compartido su prestancia en reconocidos filmes checos, además, en series de televisión como Fantaghirò o El joven Indiana Jones

 

 

Ciudades y paisajes favoritos del cine

Las ciudades checas, tocadas por un halo mágico capaz de congelar el tiempo, son igualmente escenarios cinematográficos perfectos para sugerir mil y una aventuras. Os sugerimos seguir la ruta de cine por las siguientes poblaciones:

  • Praga. Misteriosa y polifacética, la veréis representada en La insoportable levedad del ser, una adaptación de la conocida novela de Milan Kundera, además de en otras películas con más acción como Misión Imposible 4, interpretada por Tom Cruise, donde Praga sustituyó a Moscú y el Castillo de Praga al Kremlin. En Oliver Twist, Roman Polanski empleó los estudios praguenses de Barrandov para emular a Londres, y en Los Borgia, del director español Antonio Hernández, se transformaron en la Capilla Sixtina y en los apartamentos del Papa.

 

@Dagmar Veselkova Praga
@Dagmar Veselkova Praga
  • Český Krumlov a Poříčany. A pesar de la imagen bucólica de estas dos poblaciones, la primera, muy turística y situada en Bohemia del Sur, y la segunda, de poco más de 1.500 habitantes y próxima a Praga, fueron el plató elegido para grabar Hostel. Esta película de terror, cuyo guión original fue desarrollado por Quentin Tarantino, incluso fue prohibida en algunos países por su violencia
@Ales Motejl Český Krumlov
@Ales Motejl Český Krumlov
  • Karlovy Vary. Esta célebre ciudad balneario checa se convirtió en cómplice del agente 007 en Casino Royale, un filme donde Daniel Craig interpretaba a James Bond. El Grandhotel Pupp se transformó en la cinta en el Hotel Splendide. Además de Karlovy Vary, también recorrió otros lugares como Praga, Planá y Loket.
@Vaclav Sojka La Suiza de Bohemia
@Vaclav Sojka La Suiza de Bohemia
  • La Suiza de Bohemia (České Švýcarsko). Los oníricos paisajes de este parque natural, con su célebre arco de piedra de Pravčická brána, fueron la localización perfecta para situar la primera parte de la saga de Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario.
  • Kutná Hora y Žatec. El brillo de Hollywood también alcanzó estas localidades, ya que en la versión de Los Miserables. La leyenda nunca muere (1998) protagonizada por Liam Neeson, Geoffrey Rush y Uma Thurman, los actores disfrutaron de estas dos maravillas. Kutná Hora, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y Žatec, es uno de los templos de la cerveza checa debido a sus plantaciones de lúpulo. En esta última, además, se rodó parte de Jojo Rabbit (2019), del director neozelandés Taika Waititi, que obtuvo un Óscar en la categoría de ‘Mejor guión adaptado’.

República Checa en la Literatura

Si el viaje que se emprende en el cine está a merced del ritmo impuesto por la acción y la música, en los libros son los propios lectores los que deciden cuando y donde hacer las pausas. Ahora bien, muchos autores checos os lo pondrán difícil para realizar pausas entre capítulo y capítulo. A través de sus descripciones y personajes os veréis inmersos en una atmósfera histórica, poética o llena de intriga.

Para conocer un poco mejor la ciudad de Praga y su ambiente pasado y presente, os recomendamos libros como El Gólem, de Gustav Meyrink, o la entretenida novela policiaca El molino de las momias, de Petr Stančík (traducida en castellano por Tropo Editores en 2016). El autor da tantas pistas en sus páginas que se podría recorrer Praga siguiendo los pasos de su personaje principal. Otras dos novelas de intriga son El Violinista de Praga, de Michael Crane, publicado por Grijalbo en 2010, y la Hora estelar de los asesinos, de Pavel Kohout, publicada por Alianza Editorial en 2006.

Los amantes de la historia no deben dejar de leer obras como El dinero de Hitler, de Radka Denemarková, que versa sobre los judíos alemanes en Checoslovaquia tras la Segunda Guerra Mundial. O Los dulces de mi infancia, de Dominika Dery, que retrata las estrecheces de una familia durante el dominio soviético de la antigua Checoslovaquia. El escritor y editor Ivan Klíma, por su parte, ha recopilado 25 artículos, conferencias y otros textos en El espíritu de Praga. A través de sus vivencias durante la ocupación nazi, los campos de concentración, el régimen comunista e, incluso, la Primavera de Praga se pueden reconstruir 50 años de historia.

Otra lectura obligada es El poder de los sin poder, de Václav Havel, un ensayo considerado un auténtico manifiesto de la disidencia en varios países comunistas. Un poco más novelado, pero con el trasfondo del Pacto de Varsovia, es Misiones Nocturnas, una obra donde Jáchym Topol comparte la angustia de este oscuro episodio del país. Con un tono de humor, Bohumil Hrabal, también narra en Trenes rigurosamente vigilados episodios de la resistencia frente a los invasores alemanes, durante la Segunda Guerra Mundial.

Un enfoque distinto es el que aporta Gustavo Monge en Yo también estuve en Praga. Este corresponsal de la agencia EFE en Praga ofrece su punto de vista sobre la actividad empresarial española en Chequia durante un periodo de tiempo.

También merece la pena descubrir a Jan Neruda, un autor checo de finales del siglo XIX que escribió Cuentos de Malá Strana, en cuya obra realiza un retrato entre poético y crítico de los vecinos de su barrio. Menos apegado a la realidad resulta Karel Čapek, un literato que hará las delicias de los amantes de la ciencia ficción en RUR, la fábrica de absoluto y en La guerra de los Salamandras.

Otros títulos que pueden hacer milagros para llenar el tiempo libre son La mierda arde (1994), de Petr Šabach, un autor contemporáneo de Chequia, con varios bestseller en su haber; y El lago, de Bianca Bellová, el libro más traducido a otros idiomas en los últimos tiempos. Es la cuarta novela de esta autora checa que recibió el Premio de la Literatura que concede la Comisión de Cultura de la Unión Europea. En la obra subyacen temas sociopolíticos y se abordan otros tan actuales como la ecología.

Autores consagrados y nuevos escritores nos llevan de la mano a visitar Chequia a través de su historia, a veces con tintes realistas y otros cómicos. Todo en conjunto es lo que configura este país al que te invitamos a viajar imaginariamente primero, y físicamente después.

Más información: www.czechtourism.com